Me dejó el otro día una de las compis del club de lectura de Leioa este libro testimonial de @twingi__trip, titulado Traficante de sueños.
Una aventura accidentada que le lleva de Namibia a una prisión alemana de una manera bastante kafkiana.
Escrito con alma y mucho sentimiento, el viaje de Christian nos enseña, por lo menos, qué souvenirs no debemos meter jamás en nuestra maleta. Entre otras cosas.

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