El curso ha empezado a lo grande. El viernes tuvimos la primera sesión de nuestro taller de escritura y el sábado el de lectura crítica en nuestro segundo hogar, Libreramente.
El taller de lectura crítica es una disculpa genial para releer mis libros favoritos, como El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati. Cada vez que lo leo, subrayo o marco algo más. Sospecho que llegará el día en que lo haya pintarrajeado entero. ¡Qué maravilla de texto!

Deja un comentario